La belleza es una cosa traviesa, multifacética, que podemos hallar a instantes a través de los sentidos o en el interior de nuestras mentes, en la naturaleza, el humor, el gris del cielo o los charcos,  y también en el ritmo de una canción que no necesita más que una guitarra, una voz y la percusión que como los latidos del corazón dictan su fuerza vital. Así comienza “Fe”, álbum comprendido por seis piezas de un insólito dúo mexicano conocido como Soledad, un par de alquimistas capaces de hipnotizarnos con el sorprendente efecto de la estrechez de sus actos en vivo, que a pesar de de contar con los recursos más elementales funcionan para sembrar emociones intensas cuando nos percatamos de que hemos sido presa de su magia. Invisible, primer sencillo, resulta una oda colmada de fortaleza para darle al pasado una lección y dejar atrás al dolor.

Pocas veces he experimentado la gloria por medio de la música, y escuchar a Soledad ha sido una maravillosa oportunidad. Son canciones que nos invitan a encontrar la luz para continuar nuestro camino entre las estorbosas tinieblas. El ejemplo perfecto es Repetir, una majestuosa pieza que definitivamente evoca a grandiosos paisajes etéreos que con la voz de Esteban Aldrete adquiere una potencia única. Una voz que a instantes nos podría recordar la de Ian Curtis, y una guitarra que despierta estelas envolventes a todo momento. Debo decir que a instantes detonan una dualidad de sensaciones: somos ligeros y a la vez invencibles.

Otra magnífica obra llena de atmósferas es Sombra, con una guitarra que en sus agudos atrapa y una poesía que para estos momentos del disco ha declarado reflejar la determinación con la que escapamos del sufrimiento sólo para volvernos más fuertes. El álbum, desafortunadamente muy breve, parece alcanzar cierta solemnidad mientras se acerca a su final con Luz, llena de redención para concluir con Fe, que gracias a un sencillo y extraordinario arreglo de guitarra le inyecta discreta dulzura.

La totalidad del disco pareciera animarnos a tocar el cielo sumergidos en las tesituras de sus canciones (debo mencionar: por alguna razón, me hizo pensar en Formulae de JJ72), y honestamente, es un gran ejemplo a seguir de cómo se pueden lograr cosas increíbles sin necesidad de una banda numerosa, equipo fastuoso ni pretenciosas producciones, todo esto puede ahorrarse con una palabra clave que cada vez está más ausente en la escena: Creatividad.  Creo que mi juicio no está al nivel que el del tiempo, que seguramente sabrá ubicarlos con justicia en un grandioso lugar en la historia de la música en nuestro país.

 

Puntuación: 9.0

Tracklist:
Invisible
Atormentada
Repetir
Sombras
Luz
Fe

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Sobre El Autor

Artista Visual. Bajista. Su primer recuerdo musical es haber escuchado a Queen. Novelista. Melómana. Creció en Texas. Odia los 90's. Nerd del Art déco. Fan #1 de Pylon, Wire y The Walkmen. Gestora cultural en la Diplomacia Internacional. Ratón de bibliotecas y museos. Vaga bicicletera de la Condesa. Boleros de los 30. Blanco y negro. Princesa del punk.

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